Twitter, el fenómeno que engancha a los ciudadanos y las organizaciones

Twitter es una herramienta muy útil dentro de las organizaciones, nos podemos comunicar a cualquier hora y en cualquier lugar, con las personas que se necesitan, sean empleados, clientes, proveedores o amigos; y podemos transmitir eventos, consultas, y demás actividades; como también dar a conocer la actualidad de la empresa.

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“Las redes sociales están ayudando a crear un mundo mejor”

Si por un lado en empresas que realizan negociaciones y a nivel familiar logrando una comunicación continua e instantánea, pero de igual manera tiene su lado negativo porque muchas personas no manejan adecuadamente el internet dando opiniones vagas y comentarios inadecuados, hasta crear conflictos como ha ocurrido en algunos casos.
Es muy importante manejar correctamente el Marketing a través de una estrategia y no estar por estar en las redes sociales, buscar un community managers, comparar dominios para que luego no sean usados en nuestra contra, y lo interesante es que se puede obtener publicidad fácil y gratuita a través de Facebook y Twitter.

“Mi Twitter es también mi empresa”

En la actualidad algunas empresas no están relacionadas con las redes sociales, pero estamos a pocos pasos de formar parte de estas redes sociales, formando así Mi Twitter es mi empresa también; obteniendo contactos con los clientes o consumidores, contacto con nuevos proveedores y hasta mantener contacto con nuestros empleados; formando así parte de nuestras vidas el ordenador y teléfonos celulares con alta tecnología, ocasionando una comunicación constante con estas personas, pero como todo tiene su lado opuesto debemos tener cuidado con lo que se publica en Twitter para no dañar la imagen corporativa de nuestras empresas ya que son nuestra fuente de sustento e ingresos y a la vez de realización personal y profesional, y al ver afectada a la empresa nosotros como empleados nos afectamos es un efecto bumerán.

Procuremos ser inteligentes en el manejo de estas redes sociales para no ser condicionados en el uso de estos; y recordemos que al comunicarnos en Twiter o Facebook somos ciudadanos y representantes de la empresa para la que trabajamos.

REPORTAJE: Carreras&Capital Humano: Cómo apagar fuegos en Internet

Podemos decir que algunas de las veces los blogueros por ejercer su carrera ponen en juego la reputación de las empresas por no  emitir bien los mensajes, por no conocer bien lo sucedido o por no ver una fuente de información válida, poniendo a las empresas a reaccionar frente a estas situaciones siguiendo un plan de contingencia.

Por otro lado si hay un problema entre una empresa y un usuario lo importante es dar solución al problema, antes de que este se propague en las redes sociales, y que pongan  a las empresas a manejar un Plan de Gestión de crisis online.

Una recomendación: “Las empresas deben preocuparse menos de la reputación y más por atender a sus clientes en red. Dijo Polo”

Tenemos que ser gestores de crisis y soluciones online, a través de una escucha continua de las redes sociales.

Claves: El PSOE se agarra a un decálogo para no patinar en el Twitter

Está bien que los políticos tengan sus reglas para no patinar en Twitter, son tips que les ayudan a procurar no dañar su reputación en las redes sociales, mediante un manejo prudente: Uno de los puntos más interesantes es no hacer caso a los insultos e impertinencias de los trollls, respeto a la ortografía,  escribir de una manera familiar, hacer bromas o chistes relevantes, son unas de estas 10 reglas.

Activismo: Condenado a tres años de cárcel por publicar en Internet críticas al Ejército egipcio.

Podemos hablar de libertad de expresión de Nabil y dañar la reputación del Ejército Egipcio.

Nabil tiene derecho de expresarse libremente, dar sus opiniones y comentarios; y publicarlos en medio de que a él más le guste, es así que su comentario sobre que el Ejército egipcio no va de la mano con el pueblo revolucionó al mundo, llevándolo a la cárcel.  Podemos definirlo como un bloguero apasionado, pero al mismo tiempo debido ver el lado contraproducente del Internet fue condenado a tres años, debemos medir nuestros derechos como ciudadanos profesionales y ser más prudentes y tener tacto al hablar sobre otros personas o instituciones.